El 18 de diciembre de 2007, la Asamblea General de Naciones
Unidas instauró este día, invitando a realizar acciones para sensibilizar y
concienciar a más persona sobre las condiciones del espectro autista.
El autismo es una condición de vida, cuyas causas se desconocen,
aunque se cree en la existencia de un factor genético asociado a un
componente ambiental. El autismo afecta en mayor o menor medida la
interacción social por medio de la comunicación, la conducta, el lenguaje y
la integración sensorial de las personas
El autismo no es una enfermedad, las personas que viven con él
tienen una manera diferente de interpretar las palabras, los colores, las
formas y los sonidos del mundo que nos rodea, con tratamiento terapéutico
personalizado y especializado, se logra incrementar la calidad de vida.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de
cada 160 niños presenta esta condición en el mundo y la incidencia se
incrementa un 17% al año. Cada año se diagnostican más niños con
autismo que con SIDA, cáncer y diabetes juntos.
El único estudio que existe en México, impulsado por Autism Speaks
(2016) estima que 1 de cada 115 niños tiene autismo, es decir, casi 1% de
la población infantil, sin embargo, la incidencia en la vida adulta, así como
el conocimiento de su situación en la adolescencia se desconoce.
El autismo se identifica por el color azul y una pieza de
rompecabezas. El color representa la tranquilidad que las familias y las
personas dentro del espectro autista necesitan para convivir con esa
condición, la pieza de rompecabezas, significa que una persona con
autismo no se aísla porque quiere, necesita el apoyo de los demás.
